Blindan Nueva York por juicio de 'El Chapo'

Agencia EFE
05 de Noviembre 2018, 07:31 a.m.
Blindan Nueva York por juicio de El Chapo

Foto: Agencias

El jurado estará aislado y protegido por guardias armados en todo momento

Nueva York.- Nueva York será hoy el escenario del juicio de Joaquín "El Chapo" Guzmán, considerado por el Gobierno de EEUU como "extremadamente peligroso" por ser el líder del cartel de Sinaloa, y ante esto se ha blindado la ciudad, con un gran despliegue de seguridad.

Las medidas van desde las condiciones extremas de su encarcelamiento hasta su transporte a la corte, y se extienden más allá para proteger a los miembros del jurado y a los testigos de una posible venganza del presunto capo, del que las autoridades temen que use sicarios para secuestrar y asesinar a quienes se atrevan a hablar en su contra.

El traslado de "El Chapo", será vigilado por helicóptero, obligará a cortar el tráfico del puente de Brooklyn dos veces al día.

Sus abogados rechazan que su cliente represente una amenaza para testigos o jurado debido a las extremas medidas de seguridad con las que se le mantiene, en una celda en aislamiento, lo que según uno de ellos, Eduardo Balarezo, hace imposible que pueda tener contacto con sus socios del narcotráfico.

Guzmán, de 61 años, está en el ala más segura del Metropolitan Correctional Center en Manhattan, una de las prisiones más seguras del país, donde es mantenido 23 horas en una celda de 18 metros cuadrados en la que nunca se apaga la luz, con una pequeña ventana opaca que no le permite ver el exterior.

Tampoco tiene contacto con otros presos, ni con su esposa, y no sale al patio debido a su historial tras haberse fugado en dos ocasiones de cárceles de máxima seguridad en México, la última de ellas a través de un túnel al que accedió desde su celda.

Sólo se le permite una hora para ejercitarse y una llamada mensual de 15 minutos a su madre y hermana que es escuchada por las autoridades. También cuenta con una Biblia y un diccionario de inglés a español.

A sus abogados tampoco se les permite tener contacto físico con su cliente, lo que alegan ha sido un obstáculo para preparar su defensa, y ni siquiera a sus hijas de siete años que le han visitado, ya que todo ocurre en una habitación con una pared de vidrio, desde la cual Guzmán sólo puede mantener una conversación.

Las medidas de extrema seguridad que rodean a Guzmán desde su llegada a EEUU también incluyen a la corte federal, donde se lleva a cabo el proceso judicial en su contra, que de por sí ya es un lugar que se mantiene vigilado por los agentes del tribunal.

Allí puede verse a agentes con armas largas y unidades caninas que custodian el lugar y se ha colocado un segundo detector de metales frente a la sala de Cogan, un proceso regular para los casos de narcotráfico en la esfera federal.

El objetivo es también proteger al jurado, que se mantendrá en el anonimato, y a los testigos en contra de "El Chapo".