Derrotados al Mundial

Óscar Adrián Velázquez
09 de Junio 2018, 04:49 p.m.
Derrotados al Mundial

Foto: Agencias

Cae Mexico 2-0 ante Dinamarca y cierra preparación con dudas a una semana del Mundial

Monterrey.- Se podrá decir que el resultado es injusto, que México merecía más, que el 2-0 no refleja el trámite, pero la realidad es una: México no da color para Rusia 2018.

A una semana de enfrentar a Alemania, la Selección Mexicana reprobó su último examen enfrentando a Dinamarca, con una actuación de claroscuros al más puro estilo de la era Osorio.

Dos goles en tres minutos en la última etapa del partido fueron suficientes para devolver la preocupación al seno Tricolor, sacudido en su entorno por la fiesta del escándalo y futbolísticamente por cuatro años sin dar para más.

El saldo es abrumador con sólo un gol a favor en los últimos cuatro partidos, todos jugados ante rivales europeos, de ésos a los que vamos a enfrentar en dos ocasiones en la fase de grupos del Mundial, y que hoy simplemente no se ve cómo se les podrá hacer frente.

Con Hugo Ayala de inicio haciendo mancuerna en la zaga central con Héctor Moreno, y con el espaldarazo a Héctor Herrera y los hermanos Dos Santos en el medio campo, México volvió a encomendarse a las salvadas de Memo Ochoa y al desequilibrio del ‘Tecatito’ Corona, sin peso en el área con un Oribe que flota al recuerdo de sus mejores tardes.

En esa tónica el plantel azteca se conformó con amagar a una Dinamarca paciente, que estando en casa y también de cara al Mundial apeló al juego físico para marcar diferencia.

Un disparo de media distancia del cuestionado Herrera fue lo máximo para el portero rival Kasper Shmeichel que tuvo una tarde con mucho espacio, con los verdes lejos de pisar su zona.

Para el complemento vinieron los cambios y entraron Rafa Márquez, Edson Álvarez y Marco Fabián por Moreno, Herrera y Andrés Guardado, pero solo para bajar más la calidad azteca. Más tarde ingresaron Hirving Lozano, Miguel Layún y Javier Hernández sin gravitar en la perspectiva de que jugaban Corona, Ochoa y 9 más.

Al 71’ vino el 1-0 en un golazo de Yussuf Poulsen quien tras un recorte colgó la esférica del ángulo de Memo Ochoa. Tres minutos más tarde llegó el 2-0 definitivo obra de Christian Eriksen, implacable en el mano a mano con Ochoa tras una falla del rayado Jesús Gallardo en una jugada nacida en un saque de banda.

La reacción mexicana alcanzó sólo para un remate descompuesto de ‘Chicharito’ que besó al poste al 84’ tras un centro de ‘Tecatito’, y nada más.

El final del partido pareció dejar más dudas que respuestas, y el barco tricolor ahora navega rumbo a las aguas mundialistas, sin argumentos que soporten la ilusión de sus seguidores.


Se podrá decir que el resultado es injusto, que México merecía más, que el 2-0 no refleja el trámite, pero la realidad es una: México no da color para Rusia 2018.

A una semana de enfrentar a Alemania, la Selección Mexicana reprobó su último examen enfrentando a Dinamarca, con una actuación de claroscuros al más puro estilo de la era Osorio.

Dos goles en tres minutos en la última etapa del partido fueron suficientes para devolver la preocupación al seno Tricolor, sacudido en su entorno por la fiesta del escándalo y futbolísticamente por cuatro años sin dar para más.

El saldo es abrumador con sólo un gol a favor en los últimos cuatro partidos, todos jugados ante rivales europeos, de ésos a los que vamos a enfrentar en dos ocasiones en la fase de grupos del Mundial, y que hoy simplemente no se ve cómo se les podrá hacer frente.

Con Hugo Ayala de inicio haciendo mancuerna en la zaga central con Héctor Moreno, y con el espaldarazo a Héctor Herrera y los hermanos Dos Santos en el medio campo, México volvió a encomendarse a las salvadas de Memo Ochoa y al desequilibrio del ‘Tecatito’ Corona, sin peso en el área con un Oribe que flota al recuerdo de sus mejores tardes.

En esa tónica el plantel azteca se conformó con amagar a una Dinamarca paciente, que estando en casa y también de cara al Mundial apeló al juego físico para marcar diferencia.

Un disparo de media distancia del cuestionado Herrera fue lo máximo para el portero rival Kasper Shmeichel que tuvo una tarde con mucho espacio, con los verdes lejos de pisar su zona.

Para el complemento vinieron los cambios y entraron Rafa Márquez, Edson Álvarez y Marco Fabián por Moreno, Herrera y Andrés Guardado, pero solo para bajar más la calidad azteca. Más tarde ingresaron Hirving Lozano, Miguel Layún y Javier Hernández sin gravitar en la perspectiva de que jugaban Corona, Ochoa y 9 más.

Al 71’ vino el 1-0 en un golazo de Yussuf Poulsen quien tras un recorte colgó la esférica del ángulo de Memo Ochoa. Tres minutos más tarde llegó el 2-0 definitivo obra de Christian Eriksen, implacable en el mano a mano con Ochoa tras una falla del rayado Jesús Gallardo en una jugada nacida en un saque de banda.

La reacción mexicana alcanzó sólo para un remate descompuesto de ‘Chicharito’ que besó al poste al 84’ tras un centro de ‘Tecatito’, y nada más.

El final del partido pareció dejar más dudas que respuestas, y el barco tricolor ahora navega rumbo a las aguas mundialistas, sin argumentos que soporten la ilusión de sus seguidores.

Se podrá decir que el resultado es injusto, que México merecía más, que el 2-0 no refleja el trámite, pero la realidad es una: México no da color para Rusia 2018.

A una semana de enfrentar a Alemania, la Selección Mexicana reprobó su último examen enfrentando a Dinamarca, con una actuación de claroscuros al más puro estilo de la era Osorio.

Dos goles en tres minutos en la última etapa del partido fueron suficientes para devolver la preocupación al seno Tricolor, sacudido en su entorno por la fiesta del escándalo y futbolísticamente por cuatro años sin dar para más.

El saldo es abrumador con sólo un gol a favor en los últimos cuatro partidos, todos jugados ante rivales europeos, de ésos a los que vamos a enfrentar en dos ocasiones en la fase de grupos del Mundial, y que hoy simplemente no se ve cómo se les podrá hacer frente.

Con Hugo Ayala de inicio haciendo mancuerna en la zaga central con Héctor Moreno, y con el espaldarazo a Héctor Herrera y los hermanos Dos Santos en el medio campo, México volvió a encomendarse a las salvadas de Memo Ochoa y al desequilibrio del ‘Tecatito’ Corona, sin peso en el área con un Oribe que flota al recuerdo de sus mejores tardes.

En esa tónica el plantel azteca se conformó con amagar a una Dinamarca paciente, que estando en casa y también de cara al Mundial apeló al juego físico para marcar diferencia.

Un disparo de media distancia del cuestionado Herrera fue lo máximo para el portero rival Kasper Shmeichel que tuvo una tarde con mucho espacio, con los verdes lejos de pisar su zona.

Para el complemento vinieron los cambios y entraron Rafa Márquez, Edson Álvarez y Marco Fabián por Moreno, Herrera y Andrés Guardado, pero solo para bajar más la calidad azteca. Más tarde ingresaron Hirving Lozano, Miguel Layún y Javier Hernández sin gravitar en la perspectiva de que jugaban Corona, Ochoa y 9 más.

Al 71’ vino el 1-0 en un golazo de Yussuf Poulsen quien tras un recorte colgó la esférica del ángulo de Memo Ochoa. Tres minutos más tarde llegó el 2-0 definitivo obra de Christian Eriksen, implacable en el mano a mano con Ochoa tras una falla del rayado Jesús Gallardo en una jugada nacida en un saque de banda.

La reacción mexicana alcanzó sólo para un remate descompuesto de ‘Chicharito’ que besó al poste al 84’ tras un centro de ‘Tecatito’, y nada más.

El final del partido pareció dejar más dudas que respuestas, y el barco tricolor ahora navega rumbo a las aguas mundialistas, sin argumentos que soporten la ilusión de sus seguidores.