Despedida digna de un 'Príncipe'

Redacción ABC
10 de Octubre 2019, 07:02 horas.
Despedida digna de un Príncipe

Foto: Especial

Con homenajes en el Palacio de Bellas Artes y la Basílica de Guadalupe, mexicanos dan el último adiós a José José; la mitad de sus cenizas descansarán en México

Ciudad de México.- Miles de mexicanos despidieron ayer a uno de sus más grandes ídolos, el cantante José José, tras el ansiado arribo de sus cenizas al país luego de una mediática disputa familiar que finalmente se resolvió desatando el fervor de los fanáticos del “Príncipe de la Canción”.

El Palacio de Bellas Artes de la capital, reservado solo para decir adiós a las más grandes personalidades mexicanas, se engalanó de manera espectacular, con alfombra roja, innumerables ramos de flores blancas y música en directo para despedir al legendario cantante fallecido el 28 de septiembre en Miami, a los 71 años.

Los restos del cantante (en realidad la mitad de sus cenizas) llegaron en un avión de la Fuerza Aérea al aeropuerto capitalino, a las 10:45 hora local, dando comienzo una ceremonia que, si bien en un principio parecía que iba a ser solemne, acabó siendo una fiesta, un emocionante adiós colectivo al cantante de canciones como “El Triste”.

Las puertas doradas del salón principal del edificio se abrieron de par en par y por ellas salieron dos de los hijos del cantante, José Joel y Marysol, y su exmujer, Anel Noreña, a quienes siguió un imponente ataúd dorado que refulgió en mitad del silencio de los allí presentes.

La Orquesta Sinfónica Nacional abrió la ceremonia con “La Nave del Olvido, a la que siguieron temas como “Regálame esta Noche” o “El Triste”, canción que lanzó a la fama a José José en 1970, cuando era tan solo un joven llamado José Rómulo Sosa.

Anel Noreña posó sobre el féretro un micrófono dorado y dos rosas rojas, que permanecieron allí durante toda la ceremonia.

Tras estar de pie alrededor de dos minutos rodeando el ataúd, como acompañando al icónico artista por última vez, los familiares se sentaron en primera fila luego de recibir un estruendoso aplauso y saludar a la alcaldesa de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

Enseguida aparecieron personajes como Lucía Méndez, Dulce, Emmanuel, y amistades de la familia. De ahí en adelante, con una música incesante, se dio entrada a los miles de fanáticos que hicieron fila durante horas para la despedida.

Si bien estos no pudieron acercarse al ataúd, dieron el toque popular a la ceremonia con ovaciones como “Te queremos José, ¡México te quiere!”.

Además, portaban en sus manos pancartas, discos con la cara del ídolo y, por supuesto, el celular en las manos para inmortalizar el momento. Aunque empezó como un acto emotivo y respetuoso, los mariachis se encargaron de convertir la ceremonia en una fiesta en la que la gente se mostró feliz de poder decir adiós a un símbolo de México de la forma más mexicana posible.

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