'El Chapo regaló 50 coches de lujo'

Redacción ABC - Agencia Efe
28 de Noviembre 2018, 09:04 a.m.
El Chapo regaló 50 coches de lujo

Foto: Especial

"El Gordo" agregó que en uno de sus ranchos, "El Chapo" tenía piscina, cancha de tenis y un zoológico

Nueva Yok.- Miguel Ángel Martínez Martínez "El Gordo", relató en el juicio de Joaquín "El Chapo" Guzmán el nivel de vida de su antiguo jefe y los regalos que le daba a sus trabajadores, como autos de lujo.

"El Gordo" reveló que el "boom de la cocaína" llevó a "El Chapo" a tener cuatro jets, casas en cada playa de México, ranchos en cada estado y su propio zoológico.

Señaló que cuando era su jefe, Guzmán Loera explicó que su entonces jefe le regaló un reloj Rólex con diamantes y durante los 90 le pagó un millón de dólares de salario.

Agregó que "El Chapo" le llegó a ordenar comprar más de 50 coches, Buick, Thunderbird y Cougar, para regalar a sus trabajadores, quienes podían escoger el modelo.

"El Gordo" afirmó que su entonces jefe recibía uno o dos camiones mensuales que venían desde Estados Unidos con el dinero producto de la venta de la droga, y que posteriormente envió sus jets a recoger ese dinero en Tijuana, que era llevado a Ciudad México y depositado en cuentas de bancos, tras sobornar a empleados, parte del cual lo invirtió en propiedades.

También aseguró que en uno de sus ranchos en Guadalajara, con piscina y cancha de tenis, tenía un zoológico con tigres, leones, panteras y venados, y un tren para recorrerlo, así como un yate, "El Chapito", en su propiedad en Cancún y "4 o 5 mujeres".

Miguel Ángel contó que él y Guzmán Loera fueron a visitar al "Azul" a prisión en 1987 en Ciudad México para pedirle permiso para una revancha contra el Cártel de Tijuana, de los hermanos Arellano Félix, porque habían matado a dos de sus amigos.

Señaló que se pagaban sobornos al personal de la prisión, lo que les permitió llegar de noche y verle en su celda, donde "había de todo lo que querían tomar", como whisky, cerveza y cognac, una banda tocando, comida para escoger entre codorniz, langosta y droga, así como guardias limpiando, cocinando y dando protección a Esparragoza.

"El Azul" les autorizó la revancha, iniciándose así la guerra contra el Cártel de Tijuana, en lo que Guzmán invirtió "muchísimo dinero" en comprar armas.

Aseguró que Guzmán Loera tenía guardaespaldas armados todo el tiempo con rifles AK-47, AR-15, M-16, granadas y gases lacrimógenos.