Estabilidad sobre ruedas

Redacción ABC
19 de Octubre 2018, 08:06 a.m.
Estabilidad sobre ruedas

Foto: Especial

Revisa el desgaste de los amortiguadores de tu automóvil y maneja con mayor seguridad y confort

Monterrey.- Si las llantas son importantes al momento de conducir tu automóvil, los amortiguadores también son una parte fundamental y más en tiempo de lluvia cuando las vialidades se llenan de baches.

Estos "resortes" son un componente clave de la suspensión, ya que protegen de golpes, impactos y vibraciones, tanto a los pasajeros como al resto de los elementos del automóvil.

Los amortiguadores perfeccionan la dirección, frenado y estabilidad del vehículo. Por más suave que sea la carpeta asfáltica de las calles o carretera por donde se desliza un vehículo, estos "resortes" siempre están funcionando.

Al igual que otros componentes, las horas extraordinarias de este uso continuo llevarán al desgaste general y a que estas piezas pierdan paulatinamente su capacidad de funcionar correctamente, poniendo en juego tu seguridad y al propio auto.

A medida que evoluciona la tecnología de los fabricantes, los autos cuentan con más especificaciones que ayudan al adecuado mantenimiento y rendimiento, pero el cuidado de cada coche es diferente y depende en gran medida del uso diario y de las condiciones externas, como por ejemplo el estado de las calles por donde circula frecuentemente.

En el caso de los amortiguadores, hay distintos signos que indican que debemos revisarlos y/o cambiarlos.

Es importante conocer que el mal funcionamiento de éstos puede aumentar la distancia de frenado del auto hasta en un 20 por ciento. A medida que aumenta la velocidad de desplazamiento, crece la distancia que le toma al coche detenerse por completo.

Esta distancia adicional del 20 por ciento puede ser suficiente para causar un incidente fatal y debe ser atendida tan pronto como sea posible.

Por todo esto, cuando advertimos problemas no deberíamos retrasar el cambio de amortiguadores.

Y para eso es clave estar atentos, sabiendo que se desgastan gradualmente y que es posible que no lo notemos por- que nos acostumbramos a una calidad de conducción más flexible (e insegura), al igual que nos acostumbramos también a distancias de frenado más largas a medida que se desgastan las pastillas de freno.