Estrena 'Mindhunter' temporada 2 el 16 de agosto

Redacción ABC
14 de Agosto 2019, 07:21 horas.
Estrena Mindhunter temporada 2 el 16 de agosto

Foto: Especial

La serie está basada en el libro homónimo de John Douglas

Estados Unidos.-  Al finalizar la primera temporada de "Mindhunter", hubo pocas dudas de que Netflix había dado en el clavo y de que por fin podía presumir de clásico moderno.

En una plataforma con superpoblación de series en la que no todo lo que brilla es oro, el show de David Fincher (director de obras maestras como "Seven", "La Red Social" o "El Club de la Lucha") es un ejemplo de excelencia audio visual, conceptual y narrativa que habla –además- de uno de esos temas de los que es imposible apartar la mirada: los asesinos en serie.

"Mindhunter" está basada en el libro homónimo de John Douglas, publicado en España por la editorial Crítica.

Douglas fue junto a Robert K. Ressler (a quien se atribuye la invención del término ´serial killer´), el agente del FBI que modificó completamente los protocolos de la institución respecto a las investigaciones de los asesinos múltiples y la implementación de los ahora muy populares perfiles psicológicos, que trataban de establecer ciertos patrones de comportamiento que permitieran cazar al criminal antes de que siguiera matando.

Su insistencia, a veces al borde de la insubordinación, permitieron al FBI atrapar a docenas de asesinos y violadores, colocándole por el camino en una posición de prestigio que aún perdura.

La serie de David Fincher dramatiza estos hechos convirtiendo a Douglas en una triada de actores inmensos: Anna Torv, Jonathan Groff y Holt McCallany.

Los tres se ven metidos en una espiral, casi un torbellino, que parece resumirse en aquella frase del filósofo alemán Friedrick Nietzche: "Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo.

Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti". Sus vidas acaban viéndose afectadas por lo que hacen, incapaces de absorber el contacto con algo inexplicable, que sería más sencillo de entender si fueran representaciones del mal puro y no seres humanos perdidos en rincones que nadie en su sano juicio querría visitar.

Desde las cuatro paredes de un sótano que hace las veces de cuartel general, a las celdas de algunos de los asesinos más peligrosos y legendarios de todos los tiempos, la serie parece enredarse en la idea de un tiempo en el que escuchar era lo primordial, y en el que las respuestas solo llegaban si uno era preciso con las preguntas.

Con un diseño de producción espectacular (la serie está ambientada a finales de los setenta), una fotografía perfecta y una dirección milimetrada, la segunda temporada llega este viernes a Netflix con la promesa de superar los logros de la primera y para conseguirlo arranca con un plato fuerte: la visita del equipo de la unidad de ciencias del comportamiento a Charles Manson.