Hígado graso, la enfermedad hepática más común

EFE
27 de Septiembre 2019, 23:12 horas.
Hígado graso, la enfermedad hepática más común

Foto: Internet

Ese exceso de grasa es consecuencia de los hábitos de vida, de la mala alimentación y poco ejercicio físico

Madrid.- El hígado graso no alcohólico es la enfermedad hepática más prevalente en los países occidentales debido a los hábitos de vida, que han incrementado las tasas de obesidad y diabetes no solo de los adultos también de los niños, que tienen "el ambiente más propicio" para desarrollar esta patología.

Lo expone a Efe la jefa clínica del Servicio de Hepatología y Medicina Interna del Hospital Universitario Vall d'Hebron, María Butí, con motivo de la celebración en Sevilla del Congreso de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) sobre el hígado graso no alcohólico, que concluye mañana.

La enfermedad se origina por un exceso de grasa en el hígado y, según Butí, "se calcula que, más o menos, la mitad de los adultos podían tener un cierto grado" de esta patología que tiene una afectación "muy variable" y puede derivar en los casos más graves en cáncer hepático o cirrosis.

Ese exceso de grasa es consecuencia de los hábitos de vida, de la mala alimentación (como la comida procesada o el consumo de bebidas azucaradas) con una ingesta "excesiva" de calorías y poco ejercicio físico.

"Lo que nos preocupa, sobre todo, son las tasas de obesidad y sobrepeso en los niños en los últimos años. Ellos también pueden tener hígado graso pero, fundamentalmente, tienen el ambiente más propicio para que a lo largo de los años como adultos la desarrollen", afirma la experta, consejera política de la EASL y expresidenta de la Asociación Española para el Estudio del Hígado.

En este sentido, afirma que la EASL quiere llamar la atención sobre la patología porque "no se ha hablado lo suficiente de ella" y confía que en el Congreso que se está celebrando en Sevilla no solo sirva para la divulgación científica también para que se lleven acciones de salud pública a partir de los datos aportados por los expertos.

Entre las medidas de las autoridades para prevenir el hígado graso, Butí apunta que una de las que se debería estudiar es la de aumentar los impuestos de las bebidas azucaradas y otros productos hipercalóricos que pueden conducir al sobrepeso y la obesidad, una recomendación que trabaja la EASL.

"Los niños son la población que debemos educar", abunda la experta, quien añade que medidas similares como aumentar los impuestos en las bebidas alcohólicas han funcionado en países como el Reino Unido.

Además, añade Butí, los alimentos que más pueden dañar la salud son en ocasiones los más baratos y los más accesibles, por eso se podría subvencionar el desarrollo de productos saludables y facilitar su consumo, que debería incluirse en una acción estratégica de salud pública.

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