La Selección remonta y cumple en Monterrey

Rafael Martínez
12 de Octubre 2018, 06:00 a.m.
La Selección remonta y cumple en Monterrey

Foto: Mexsport

En su reencuentro con la afición regiomontana, la Selección Mexicana viene de atrás para vencer a Costa Rica en "El Volcán"

San Nicolás.- Con un cuadro titular que Ricardo Ferretti conformó con 100 por ciento de jugadores que militan en la Liga MX, la Selección Mexicana venció anoche 3-2 a Costa Rica, en juego amistoso celebrado en el Estadio Universitario ante 35 mil aficionados.

Luego de 27 minutos de un juego con un ritmo semilento, Costa Rica abrió el marcador por conducto de Joel Campbell, tras un remate de cabeza que superó al arquero Miguel Lajud, que luego fue sustituido por Raúl Gudiño.

México reaccionó con un golazo de Víctor Guzmán a los 32 minutos, al prender de volea un centro de lado a lado de Josecarlos Van Rankin.

Ocho años después de haberse presentado por última vez en Monterrey, el Tri volvió y con ello la "ola" en el graderío, que junto con el "Cielito Lindo" y el duelo de porras en "El Volcán", la afición regiomontana armó la fiesta.

Antes de finalizar el primer tiempo, el árbitro central marcó penal a una mano de Van Rankin, que convirtió en gol Bryan Ruiz para el 1-2.

Para la parte complementaria se notó la mejoría del Tri, logrando el 2-2 con una jugada por izquierda de Jürgen Damm, rematada de cabeza por Henry Martín al 56´.

En las tribunas la gente no dejaba de pedir el ingreso del "Chucky", pero Ferretti no hizo caso y mandó a la cancha a los "europeos" Raúl Jiménez y "Tecatito" Corona.

El Tri logró remontar mediante la vía de la pena máxima, tras un empujón sobre Martín, siendo cobrado de manera pulcra por Jiménez, colocando el marcador 3-2 a los 70 minutos de acción.

Las emociones continuaron hasta los últimos minutos con un cabezazo de Raúl que se estrelló en el larguero y en el contrarremate Martín la echó por un costado del arco encomendado a Keylor Navas.

Al final Hirving Lozano salió de la banca, pero sólo para caminar hacia el vestidor, no sin antes agradecer el cariño de la gente, alzando los brazos y llevándose la mano al pecho.