Mordida y eliminación

Óscar Adrián Velázquez
05 de Mayo 2018, 10:53 p.m.
Mordida y eliminación

Foto: Mexsport

Vence Xolos 2-1 a Rayados a domicilio y lo deja sorpresivamente fuera de la Liguilla

Monterrey.- Con la mesa puesta para avanzar, Rayados no supo ser fuerte en su estadio y terminó sumando otro fracaso ante su afición al caer 2-1 ante Xolos y despedirse de la Liguilla con global de 2-3.

Media hora sin intensidad ni idea le costó al Monterrey recibir dos mordidas letales del plantel tijuanense de las que ya no se pudo levantar. La caída se produjo ante un rival que no había ganado como visitante en todo el semestre, y que apenas había marcado un gol en patio ajeno en el torneo regular.

La afición buscando la salida cuando el partido aún tenía minutos fueron el reflejo de un semestre más de desconsuelo para los seguidores, que esta vez ni siquiera llenaron el inmueble en la fase más importante del torneo.

Cuando la charla en las tribunas eran ver combinaciones para un posible nuevo Clásico Regio en Semifinales, Xolos se encargó de enmudecer el graderío con dos 

Apenas al minuto 5, y con mucha fortuna, Miler Bolaños disparó en los linderos del área y e balón salió rebotado en Vangioni, para tomar una dirección distinta y techar  a Hugo González, quien nada pudo hacer pero sería abucheado el resto del partido en cada intervención.

Un minuto más tarde Dorlan enfiló al área y parecía tener el empate, pero voló su remate frente al arquero Manuel Lajud.

Monterrey era borrado por un cuadro con más hambre y que metía más la pierna Y al 23’ llegó el segundo de la jauría, en un balón largo por la derecha que Gustavo Bou peleó con fuerza y le ganó a José María Basanta para enfilar al área y poner un pase a segundo palo para José Lucero, quien solo tuvo que empujar a las redes el gol que obligaba a Monterrey a meter tres.

Así terminó el primer tiempo y a Rayados le urgía un cambio, que el técnico Antonio Mohamed plantó quitando a Leonel Vangioni y Jesús Molina para enviar a Jonathan González y Lucas Albertengo, y la mejoría fue evidente, pero insuficiente.

El gol de la esperanza llegó al 46’, cuando Avilés Hurtado tomó un rechace en la media luna y filtró para Dorlan, quien fusiló a Lajud y encendió la tribuna en lo que parecía el inicio de una reacción.

Era el momento albiazul y al 53’ Albertengo se plantó para ganar de cabeza un centro frontal, pero su remate se fue por un costado cuando Lajud parecía vencido.

El técnico de Xolos Diego Cocca se dio cuenta que el agobio era demasiado y al 61’ mandó al campo al volante Luis Chávez sacrificando al delantero Bou. El duelo se volvió denso y los espacios se le cerraron a unos albiazules que comenzaron su curva descendente.

Missael Domínguez por Urretaviscaya fue el último intento de los regios, pero ya el tiempo los consumía a la par del crecimiento del rival. La gente comenzó a abandonar la tribuna y a dar la espalda a una generación que no aparece en los momentos de apremio, y que no encuentra héroes cuando la gente clama por uno.

El silbatazo llegó a los cinco del alargue, y Xolos celebró en la misma cancha donde una noche antes la versión femenil había llorado su derrota en la Final, en un inmueble que a tres años de su fundación seguirá sin ser escenario de un título de Liga local.