Cómo identificar y lidiar con personas tóxicas

Francisco Martínez
17 de Diciembre 2018
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Francisco Martínez

Todos tenemos a alguien así. En nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestro círculo social o en agrupaciones a las que pertenecemos. Son personas que nos hacen cuestionarnos nuestra imagen de nosotros mismos, nuestro valor o nuestra capacidad. Son personas que nos atacan, de formas a veces directas y a veces no tanto. Son personas tóxicas.

Una persona tóxica puede ser nuestra pareja, nuestro hijo, nuestro padre o madre, nuestro jefe, nuestro compañero del trabajo y hasta nuestro amigo de la infancia. Estas personas se especializan en hacernos sentir incómodos o a actuar de forma inusual. Por ejemplo:

·       Constantemente tienes que salvar de alguna situación a esta persona.

·       Te produce ansiedad encontrártelos y estar alrededor de ellos.

·       Te sientes agotado después de pasar tiempo con ellos.

·       Te provocan ser una persona cruel o chismosa.

·       Sientes la necesidad de impresionarlos.

·       Ignoran tus necesidades y las de ellos son las únicas que importan.

La investigadora del comportamiento humano Vanessa Van Eduards presenta 7 tipos de personalidades tóxicas que debemos evitar:

El Narcisista Conversacional

Estas personas nunca te dejan hablar y se la pasan interrumpiéndote. No importan tus ideas o necesidades, lo único que les interesa es oírse a sí mismos hablar.

El Camisa de Fuerza

Tienen la necesidad de estar en control de todo y de todos a su alrededor. Quieren controlar lo que haces, lo que dices y hasta lo que piensas y se sienten atacados si llegas a estar en desacuerdo con ellos en cualquier cosa.

El Vampiro Emocional

Estas personas siempre están encontrando algo negativo, triste o catastrófico en todo. Se especializan en consumir lo positivo de tu vida.

El Magneto del Drama

A estas personas siempre les están pasando tragedias. Si resuelven una, otra llega de inmediato. No les interesan tus consejos para mejorar. Sólo quieren tu atención, compasión, devoción y ayuda

El Crítico Celoso

Ellos tienen tan baja autoestima que proyectan esta debilidad hacia los demás en forma de odio, crítica y chisme. Todos a su alrededor están mal y son inferiores. Menos ellos por supuesto.

El Mentiroso

Se la pasan exagerando o diciendo mentiras grandes y pequeñas. Nos cansan porque no podemos confiar en lo que nos dicen.

El Tanque

Estas personas lo destruyen todo. Siempre tienen que tener la razón y sienten que sus opiniones sobre cualquier cosa son hechos reales y leyes inmutables del universo.

Ahora que hemos descrito algunos tipos de personas tóxicas, ¿qué podemos hacer para lidiar con ellos? Lo primero es identificar que tenemos una persona tóxica en nuestro alrededor. Esto nos permite aclara que tenemos una situación tangible y real que no es algo que estamos imaginando.

La autora Peg Streep presenta algunas ideas útiles:

Explora en qué estás contribuyendo tú a la relación tóxica. ¿Reaccionas de más o de menos a los comentarios negativos? Es más fácil responder cuando has practicado mentalmente el cómo contestar a alguien tóxico. Por ejemplo, puedes definir que cuando Juan haga un comentario insensible en mi contra yo voy a contestar: "¿Qué intención tienes al hacer ese comentario Juan?”. Muchas veces el simple hecho de confrontarlos neutraliza a algunas personas tóxicas.

Confía en tus instintos y evita justificar comportamientos tóxicos diciéndote a ti mismo: “Tal vez María no quiso decir eso…”. Muchas veces nuestras propias inseguridades y necesidades malsanas nos mantienen atados a personas que no son buenas para nuestro desarrollo personal.

Evitemos caer en la Falacia de Costos Irrecuperables. Muchas veces sentimos que hemos invertido tanto en alguna relación que no podemos darnos el lujo de dejarla. Esto es dañino para nosotros y se convierte en una validación para que la persona tóxica siga actuando como siempre. Al mismo tiempo debemos evitar caer víctimas del Reforzamiento Intermitente. Cuando una persona tóxica se comporta “maravillosamente” de vez en cuando, nos forjamos la ilusión de que están cambiando permanentemente; y generalmente, éste no es el caso.

En conclusión tenemos dos estrategias para lidiar con personas tóxicas que hemos ya identificado. La primera debe ser el evitarlos dentro de lo posible. En caso de no poder alejarnos, hay que asegurar que definamos claramente nuestros límites de interacción con estas personas y aclarar que no estamos dispuestos a continuar la relación sin un ajuste funcional para todos.







 

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