Nuestro EZLN

Homero Ontiveros
04 de Enero 2019
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Homero Ontiveros

Cuando el EZLN irrumpió en el mapa nacional e internacional aquel enero del 94, muchos nos emocionamos con su aparición.

Aún recuerdo estar viendo las noticias sobre el levantamiento armado mientras las grababa en una videocasetera VHS y sentir una emoción juvenil de que algo estaba pasando en el país. No era poca cosa, para muchos de nosotros no nos había tocado presenciar ningún acontecimiento realmente histórico y este era uno de ellos.

En todo el mundo fue visto con grandes expectativas y brazos abiertos, tan así que muchos extranjeros viajaron a México para ofrecer su apoyo al EZLN.

Un equipo italiano de futbol, el Inter de Milán, ha mostrado públicamente su apoyo al ejercito zapatista y artistas como Manu Chao, franco español, además de apoyar la causa zapatista, han incorporado parte de la estética a su obra y a sí mismos.

En algún momento de la segunda mitad de los 90 era casi obligado que cada banda mexicana de rock tuviera alguna canción que hablara sobre los zapatistas o sobre el Subcomandante Marcos.

Los discursos de apoyo eran constantes en los conciertos e incluso se hicieron caravanas hasta comunidades zapatistas con integrantes de las bandas de rock.

Hubo festivales en CDMX para apoyar al EZLN donde los grupos más reconocidos se sumaron y muchos de ellos salieron en alguna foto junto al Sub y los demás elementos del Ejército.

La imagen del Subcomandante Marcos era lo más cercano que teníamos a la imagen del Che Guevara y era nuestro, nos pertenecía.

No sólo a los mexicanos, sino a toda la generación que lo estábamos presenciando. Por eso creo que se erigió como un símbolo e icono de nuestros tiempos. Tanto así que se convirtió en un objeto de consumo para muchos. Playeras de todo tipo con las siglas del EZLN, la imagen de Marcos o, un pasamontaña, aparecieron para ser compradas.

Muñecos de hombres y mujeres con el rostro cubierto se vendían como artesanías e incluso el turismo a San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, tuvo un auge significativo gracias al fenómeno zapatista.

En una ocasión viajé a este lugar en los altos de Chiapas con la banda en donde toco. Al finalizar el concierto fuimos invitados a cenar al restaurante de un italiano.

El lugar estaba lleno de fotografías e imágenes tanto del Subcomandante Marcos como del EZLN. No había nada colgado de las paredes que no tuviera que ver con este tema. Al terminar de cenar, el tema zapatista llegó a la charla. En ese entonces yo ya cuestionaba algunas cosas sobre este fenómeno y las solté sobre la mesa.

Comenzaba a tener algunas dudas sobre el actuar del movimiento y se lo hice saber al italiano dueño del lugar, quien decía ser parte del movimiento zapatista.

Se recorrió unas sillas hasta quedar a mi lado y me invitó a la Selva Lacandona, me dijo que cuando yo quisiera él me podía llevar con Marcos, pero necesitábamos varios días de estar internados.

Nunca trató de convencerme de nada, sólo me dijo que Marcos conocía a nuestra banda y lo que más le gustaba era que no hablábamos de él ni lo tomábamos como bandera. Nunca supe si esto era cierto o sólo un invento del italiano.

A 25 años de abandonar la clandestinidad, el EZLN aparece nuevamente en todos los medios nacionales comunicando que formará una red de oposición al gobierno de López Obrador.

Las respuestas no se hicieron esperar, muchos de los que critican a AMLO se han puesto del lado del ejército <apatista, cuando antes no lo hacían.

Y quienes lo han apoyado durante algún o mucho tiempo, han reaccionado contra esta postura. Es decir, se trata de un punto más a la polarización que vivimos actualmente en la sociedad mexicana.

Su historia ha sido de luces y sombras, pero no podemos negar la relevancia que ha tenido en la historia social, política y cultural de nuestro país. 

¿Por qué decidió aparecer de nuevo el EZLN públicamente como fuerza opositora, ante un gobierno en apariencia de izquierda? Será tema que dará muchos análisis en estos días pero, desde aquella plática que tuve con el italiano algo me quedó muy claro: no existe un solo ejército zapatista, son varios.

El que existe en las montañas de Chiapas, en la realidad, al sur de México y el que cada uno de nosotros se ha formado e idealizado en su cabeza.


 

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