Policías en NL viven orgullo de servir

Elliott Ruiz
13 de Julio 2018, 06:00 a.m.
Policías en NL viven orgullo de servir

Foto: Eduardo Llamas

En el Día del Policía, que se celebra hoy, cinco uniformados estatales comparten sus historias

Monterrey.- Hoy se celebra el Día del Po­licía a nivel nacional gracias a un decreto del Gobierno de la República de 2013.

En manos de la Policía está la seguridad de todos, pero bajo el uniforme son personas con familia, necesidades y problemas.

ABC Noticias presenta la historia de cinco uniformados que pertenecen a las fuerzas estatales.

ROCÍO nació en la Ciudad de México, pero es de sangre oaxaqueña, mixteca y zapoteca. Es psicóloga por la UANL.

"Mi proyecto de vida no era ser policía, fue por necesidad. Y hoy por hoy es por amor. Me da orgullo decir que soy policía. Quizás la sociedad está necesitada de algo y quiere uno contribuir", dijo.

ÁNGEL está a una tesis de terminar su posgrado en Clínica Psicoanalítica. Na­cido en Tijuana, viajó a Monterrey para estudiar y aquí se quedó. Aunque batalla con el calor, lo ata su deseo de convertirse en un estudioso de la seguridad.

"Me gustaría en un futuro poder impar­tir materias, desde los policías que están en la Academia".

FLOR MARINA llegó a Monterrey en diciembre de 1998, proveniente de Tamau­lipas. Ingresó a la entonces Policía Estatal en el 2010.

Tiene tres hijos, un joven de 19 años, una niña de seis y el más pequeño de cuatro. Los tres se sienten orgullosos del trabajo de su madre y lo presumen en la escuela.

"Mi hija de seis años me dice: ´¿verdad que tú eres de Fuerza Civil?´. Le digo: ´sí mi vida´. ´¿Y tú andas en las patrullas como ellos?´. ´Sí mi vida, yo ando ahí´", narró.

ARMANDO es de aquellos que soñaron con ser policía desde niño. Se veía montado en una camioneta, en un auto Charger, ma­nejando y entrando en acción. Sus hijos son su inspiración y él es un héroe para ellos.

"Siempre sales a la calle con la idea de que algo puede pasar. No con el miedo, pero hay que estar preparados para lo que venga", dijo.

BLANCA IVONNE cuando se trata de leyes, ella es la buena al interior de la Secre­taría de Seguridad Pública. Su experiencia en la Procuraduría General de la República la ha vuelto indispensable.

"Con este nuevo Sistema Penal todo es legalidad. Un policía es prácticamente un abogado, aunque no tenga esa profesión", aseguró. Vuelve por la tarde de su traba­jo para jugar con su hijo de año y medio mientras su celular suena y suena, pues a cualquier hora hay alguien que la necesita.