´Quiero ser importante´, anhela niño migrante

Israel Vita
08 de Noviembre 2018, 04:26 p.m.
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Foto: Israel Vita
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Su madre, que se lo trajo de Honduras para ingresar a Estados Unidos, afirma que el menor de 10 años no se quiere regresar a su país

Monterrey.- Una familia hondureña que forma parte de la caravana que intenta cruzar a Estados Unidos ha recorrido más de 2 mil 500 kilómetros en casi un mes hasta llegar a Nuevo León.

La familia Caseres Herrera es la primera que llega a la entidad y ha viajado desde el municipio de Talanga, Honduras, con la intención de hacer realidad el sueño americano.

El camino no ha sido fácil y más por el hecho que traen a sus tres hijos de 11, 10 y 2 años respectivamente, pero para la madre el traer a estos pequeños es lo que les da la fuerza para seguir en busca de la frontera norteamericana.

"Es el sueño de mi hijo de 10 años, por él seguimos aquí, porque incluso yo le dije que si nos regresábamos a Honduras y él dijo que no, mami yo quiero ser alguien en la vida, quiero ser importante y lloraba porque no quería regresarse y por eso estamos hasta acá", expresó Sarahí Herrera.

Todos ellos llegaron a la Casa INDI, en la colonia Industrial, en donde se les brindó un refugió por un par de días.

La inseguridad y pobreza que se vive en su tierra natal fue lo que los orillo a este viaje que no tiene un final seguro.

Sin importar todo lo que dejaron atrás ellos traen en meta el futuro de sus seres queridos, sin importar los riesgos que se puedan presentar en el camino.

Ellos se pudieron adelantar gracias a la caridad de un mexicano que decidió pagarles los boletos de autobús para que avanzaran más rápido que el resto.

De acuerdo a Herrera en un principio solo habían salido mil 200 personas y conforme el resto lo vio en la televisión se fueron sumando hasta llegar a los 7 mil caminantes.

"Mi esperanza es llegar, trabajar y ayudarle a mi madre que quedó en Honduras sola y hacerles una casa a mis hijos", agregó.

El último tramo será el más difícil para ellos pues falta poder cruzar la frontera americana, en donde no les será tan fácil como en la mexicana.

En caso de que no puedan pasar no tienen un plan de vida para los siguientes días y su futuro será incierto.

Al momento de llegar a su destino enfrentarán tres opciones: enfrentar a las autoridades estadounidenses en caso de quedar detenidos, lograr su cometido, quedarse en México o regresarse a su país.

Al término de la entrevista con ABC Noticias cada uno agarró su mochila y sus hijos, parar seguir su camino tal y como lo han hecho desde que cerraron la puerta de su casa el pasado 12 de octubre.