´Señor, envíame un carro, estoy listo´

Redacción ABC
14 de Noviembre 2018, 10:40 p.m.
´Señor, envíame un carro, estoy listo´

Estas fueron las palabras finales del mexicano Roberto Moreno Ramos, antes de ser ejecutado esta noche en Texas

Huntsville, Texas.- El ciudadano mexicano Roberto Moreno Ramos fue ejecutado la noche de este miércoles en la prisión de Huntsville, Texas, en cumplimiento de la condena de muerte por los asesinatos de su esposa y sus dos hijos en 1992.

Cuando el director de la Prisión de Huntsville le preguntó si quería decir unas últimas palabras antes de ser inyectado con la dosis letal, Moreno Ramos agradeció al consulado mexicano por su ayuda con las apelaciones en su caso, y dijo que estaba agradecido por "el trato humano que recibí en prisión en Texas".

"Estoy obteniendo mi reloj de oro que el gobernador tardó 30 años en forjar. Gracias Dios. Señor, envíame un carro, estoy listo", exclamó el mexicano.

Luego, recibió las inyecciones y cuando éstas surtieron efecto, Moreno Ramos respiró hondo un par de veces, escupió una vez y comenzó a roncar. Luego quedó inmóvil.

Moreno Ramos, originario de Aguascalientes, fue declarado oficialmente muerto a las 21:36 horas. Su cuerpo será incinerado en Houston y sus restos serán trasladados a California para ser entregados a su hijo y hermana.

Por la mañana, la defensa del mexicano interpuso dos apelaciones ante la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos para frenar ejecución, pero éstas fueron desestimadas.

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE) emitió un comunicado en el que condena la aplicación de la pena de muerte al connacional, y en su cuenta de Twitter resumió su posición.

"México condena la ejecución en Texas de connacional. El @gobmx se opone a la pena de muerte por considerarla una de las violaciones más esenciales de los #DDHH, así como una sanción cruel e inhumana que socava la dignidad de las personas".

Moreno Ramos recibió sentencia de pena capital en 1993 por el crimen de su esposa Leticia, de 42 años, de su hija Abigail, de 7 años, y de su hijo Jonathan, de 3 años, en 1992 en su hogar en Progreso, ubicado en la frontera con México.

(Con información de redes sociales y The Washington Post)